He de decir que en un principio me mostré reacio a ver la película protagonizada por Sacha Baron Cohen, pero luego mi hermano me ofreció verla, y como no tenía mejores cosas que hacer...

Borat me sorprendió gratamente. Esperaba que la peli fuera el prota de Ali G haciendo el ridículo, y al final de todo, el que menos ridículo hace es él, saliendo peor parados los estadounidenses que aparecen en este falso documental. Desde la gente que siente repulsión por que le besen (se ve que lo consideran algo homosexual), hasta un tipo que cree que ser o parecer musulmán te hace terrorista. Por no hablar de esas misas propias de telepredicadores, que pretender sanar a los feligreses como si tal cosa.
Kazajstán tampoco sale muy bien parada, pero al menos parece que se trata de una parodia, no como en el caso de EE.UU.

Yo os la recomiendo, se pasa un buen rato viéndola y te ries mucho (salvo si estás anclado en lo políticamente correcto y el buen gusto, entonces no te la aconsejo).

Y ahora, pónganse en pie para escuchar el himno de la gloriosa nación de Kazajstán: